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Organización Meteorológica Mundial: El Niño evolucionará hacia una intensidad extrema, afectando las precipitaciones y temperaturas globales
2026-09-04

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicó su informe más reciente el 3 de septiembre, confirmando la formación y la continua intensificación del fenómeno de El Niño. Se prevé que evolucione hasta convertirse en un evento de intensidad extrema, lo que afectará significativamente los patrones globales de precipitación y temperatura, con riesgos asociados de fenómenos meteorológicos extremos que persistirán hasta 2027.

El informe indica que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental (zona Niño 3.4) —un indicador clave de la intensidad de El Niño— ya se sitúan entre 1,5 y 2 grados Celsius por encima del promedio. Estas temperaturas siguieron aumentando desde finales de julio hasta mediados de agosto, con promedios semanales que superaron los niveles normales en más de 2,5 grados Celsius, lo que demuestra que El Niño continúa intensificándose. Más preocupante aún es que las temperaturas del subsuelo oceánico en algunas zonas superan en más de 8 grados Celsius el promedio; esta acumulación anómala de calor impulsa con fuerza la intensificación continua del fenómeno. La OMM estima que la probabilidad de que El Niño persista hasta febrero de 2027 es cercana al 100 %.

El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Joachim Sauer, declaró que los daños causados ​​por sequías e inundaciones ya son evidentes y que se espera que estos efectos se intensifiquen a medida que El Niño cobre fuerza. Este evento inusual exige medidas especiales de preparación y respuesta.

La OMM señala que un fenómeno de El Niño de intensidad extrema alterará significativamente los patrones de lluvia, temperatura y circulación atmosférica en muchas regiones del mundo, aumentando el riesgo de inundaciones, sequías y calor extremo. No obstante, la intensidad del evento en sí no determina directamente la gravedad de los daños en una región específica; el impacto real varía según la ubicación geográfica y la estación del año, y también está influido por otros factores climáticos, incluidas las anomalías en las temperaturas de la superficie del mar en los océanos Índico y Atlántico.

Para hacer frente a este evento inusual, la OMM ha anunciado su mayor movilización en 50 años, colaborando con los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales para reforzar los sistemas de previsión y alerta temprana.

La OMM subraya que El Niño es un fenómeno climático natural, no causado por el cambio climático. Por lo general, ocurre cada dos a siete años, dura entre nueve y doce meses, suele comenzar a desarrollarse entre marzo y junio y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero.